
data de no mucho tiempo atrás, en aquel momento donde la historia parecía encaminarse hacia algún sueño inimaginable, de esos que la gente no puede llegar a entender por que se necesita de un alma noble para poder comprenderla
recuerdo que me hallaba sentando, sin imaginar que algo extraño pudiese suceder, como cualquier otro día, los vientos seguían una misma dirección, murmuraban siempre los mismos vocablos... que el tiempo para crear ilusiones en la mente no era el apropiado, pero la vida misma sabe como puede traicionarnos el subconsciente
tan solo me limitaba a ver el mundo pasar, como los ríos seguían su propio curso natural, hasta que de pronto sentí que alguien a mi se acerco y ocasiono que el candado al que me había atado fuese roto con una simple presencia, con ese rayo de luz que emanaba ese nuevo cuerpo frente a mi
yo soy de los que piensan que no existen personas malas en el mundo, si no aquellas que presentan ideales distintos a los habituales, solo hacen lo que le dicta su razón, en consecuencia se da la disyuntiva propia de que esta bien o que no
quizás fue que me limite a hacerle caso a mi corazón, quizás fue que corrí cuando debía de empezar a caminar, quizás me eche a volar como en aquellas noches que libero mi mente y tengo conmigo lo que en la vida real me fue imposible.
para buena o mala fortuna las cartas se tendieron sobre la mesa y cada quien eligió, sendas distintas que mas que reunir llevan a apartarse, por que se deja lo sincero de lado, por que poco importo ciertas frases y ciertos detalles también, tal vez no fue suficiente, eso nadie lo sabrá, mas que dos corazones que se susurran un amor de telepatía, sin existir trabas como la lejanía
todavía no encuentro respuestas a las preguntas que me puedo hoy plantear, el por que se cambia un cariño sincero, por cosas vanas y que no duran ni un abrir y cerrar de ojos, lo mas probable es que ahora poco se pueda entender, que me quede solo yo en este rincón, si total nadie especial aparecerá y si pasara... daría media vuelta y escaparía una vez mas
hoy ya no se que lugar ocupo en este firmamento, si debería ir en busca de los tan ansiados campos eliseos o si de pedirle a Caronte cruzar el río Estigia para ver cara a cara a hades, evocar lo que me sale y dejar caer los parpados para que en mi propio juicio se animen a juzgar