Hay tantas cosas que podría decir, una infinidad de palabras de la forma mas sutil, comentarte de mis sueños repetidos, donde sos la protagonista en cada rincón, desearía por ciertos momentos que sea tan solo el producto de una imaginación, para poder volar hasta donde estas, darte un abrazo cada vez que lo necesitas, poder hablar cuando necesitas escuchar.
Existen ocasiones en que todo parece tan irreal, que no sos mas que el producto de mi mejor ilusión, pero al cerrar los ojos y saber que estas en este corazón, renace una nueva fuerza dentro de mi, una energía nueva que se potencia por que quiero partir hacia ti, el cuerpo me pesa pero sin embargo el saber que estas allí inventa un nuevo motor para alcanzarte ahí.
Puedo tropezar miles de veces, pero al alzar la mirada y el sentir que existís vos me pide que no baje los brazos, que no me deje estar y que le de una vuelta de tuerca a los momentos que son preferibles evitar.
La única seguridad que me acompaña hoy en día es la mejor suerte de haberte conocido un día, que me abriste entera tu vida y me dejaste formar parte de vos, de pronto me contabas tus secretos, tus ideas, lo que esperabas, lo que anhelabas, lo que te gustaba, lo que odiabas, lo que te irritaba, lo que te sacaba, lo que no tolerabas, lo que te podía, lo que te dolía.
Resulta imposible decirte adiós y dejar atrás todo lo que me regalaste, desde aquella primera charla hasta la mejor voz que pude alguna vez oír, abriste la boca y pronunciaste palabras que me daban tranquilidad, Aquel instante en el que te tenía entre cada parte de mis sentidos, que no había presencia que me trajera calma y en la tuya la encontré, que no había vocablos más verdaderos que los que promulgabas
sábado 26 de abril de 2008
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1 comentarios:
Este es uno de los que más me gustan. Me pregunto quién será tu musa inspiradora.
¡Me encantaron tus textos!
Que estés bien.
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